Al nacer, los pies del bebé son suaves y tan adorables que querrías mantenerlos en la palma de tu mano para siempre. Pero los padres sabemos bien que en los próximos meses y años crecerán y pasarán por cambios increíbles. Durante este período, los bebés necesitan calzado que los proteja del frío o posibles lesiones, pero como los huesos de sus pies aún son cartílagos blandos y están en desarrollo, el calzado debe ser suave y lo suficientemente ancho para no apretar sus pequeños dedos y pies.
El desarrollo sin obstáculos solo puede ocurrir si los pies están lo más libres posible. Por eso, el calzado infantil debe imitar al máximo la caminata descalza.
A lo largo de los años, los niños pasarán por cinco etapas de desarrollo mientras aprenden a gatear, caminar, correr, bailar y jugar. La mayoría de los cambios ocurren en los primeros seis años. Cuando estén completamente desarrollados, los pies infantiles tendrán 26 huesos, 33 articulaciones y más de 100 músculos, tendones y ligamentos.
Cada niño es único y se desarrolla a un ritmo diferente.
El tiempo que necesitan para empezar a caminar o cuándo comienzan a formarse sus pies puede variar mucho de un niño a otro. Es importante no preocuparse por esto, ya que tu hijo pronto estará caminando, corriendo y saltando.

